Menu

¿Cómo funciona la tinta electrónica?

¿Cómo funciona la tinta electrónica?

El elemento que distingue a los e-readers de cualquier otro dispositivo electrónico que se aplique a la lectura es su pantalla de tinta electrónica. Esta tecnología ha hecho que se popularicen y que, por fin, podamos disponer de una herramienta que nos permita leer como se haría en papel.

Creo que para saber cómo funciona nuestro Kindle es imprescindible conocer las bases que se esconden detrás de la tinta electrónica. Eso es lo que intentaré explicar en este artículo: cómo funciona, sin entrar en detalles demasiado técnicos, la tinta electrónica.

Entremos en materia. Imaginad que hacemos un zoom sobre una lámina de tinta electrónica como la que incorpora nuestro lector. Ampliando lo suficiente llegaríamos a distinguir unas microcápsulas, que podríamos imaginar como pelotas de playa transparentes. De millones de estas diminutas microcápsulas (del diámetro de un cabello humano), agrupadas en una lámina, es de lo que se compone la tinta electrónica.


Ampliación de pantalla de tinta electrónica de forma que se puedan ver las microcápsulas.

Realmente lo que ocurre dentro de las microcápsulas es lo que da vida a la tinta electrónica. En su interior, estas pelotas de playa transparentes tienen un fluido transparente en el que se encuentran inmersas pequeñas partículas negras y blancas. Las partículas negras se encuentran cargadas negativamente y las blancas positivamente.

Estas partículas son las que hacen que la pantalla se “dibuje” de blanco y de negro. Para conseguir esto, la lámina de microcápsulas se somete a un campo eléctrico. Según la polaridad de dicho campo, las partículas blancas y negras, que recordemos tienen carga, se desplazarán hacia arriba –cara de la lámina que vemos al leer- o hacía abajo, dentro del fluido. Dicho fenómeno se llama electroforesis.

Por ejemplo, si la polaridad del campo es positiva por la parte superior y negativa por la inferior de la lámina de tinta electrónica, las partículas negras -recordemos cargadas negativamente- se desplazaran hacia arriba y las blancas -cargadas positivamente- hacia abajo. El resultado es que veremos que la microcápsula se nos has “pintado” de negro. Sólo vemos las partículas negras que son las que han ido hacia arriba, las blancas están en la parte inferior de la microcápsula.


Ejemplos de polarización de microcápsula para crear el color blanco y el negro.

Así, controlando la polaridad del campo en cada zona, vamos desplazando las partículas del interior de los grupos de microcápsulas dibujando las letras y dejando en blanco los espacios entre ellas.


Ejemplo animado de polarización de microcápsula.

Cabe señalar que, según lo explicado, no existe un color natural de la pantalla en reposo, cuando vemos blanco son unas partículas las desplazadas hacia arriba y cuando vemos negro las otras.

VIDEO

Algo que se puede deducir de lo expuesto es que las láminas de tinta electrónica son opacas. Aunque las microcápsulas y el fluido en el que están inmersas las partículas son transparentes, dichas partículas no lo son. Como se ha dicho, son blancas y negras. Al punto al que quiero llegar es que las pantallas de tinta electrónica no pueden ser retroiluminadas. Una fuente de luz expuesta por la cara inferior de la lámina se reflejaría en las partículas sin atravesar ésta y no llegaría hasta el usuario. Por tanto, espero que esto aclare que ni el KP, ni ningún otro lector de tinta electrónica, puede ser retroiluminado.

Dos consecuencias prácticas son:

La tinta electrónica consume muy poca energía. Las baterías duran mucho.

las pantallas tardan mucho en redibujar su contenido (en comparación con una pantalla de ordenador la diferencia es muy notable: Hablamos de casi un segundo entre que se aprieta la tecla de nueva página y la aparición completa de ésta.

Gracias a swappen
Fuentes: 1, 2, 3, 4.

Escrito por Daniel J.K.

Daniel J.K.

Comments

comments

Qué opinas tu?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

+ 40 = 43