Menu

Desnudando a Marc R. Soto

¡Hola a todos! ¡Y todas!

La tecnología nos permite realizar una entrevista a tres bandas.

Por una parte, los dos reporteros, desde Argentina: Arma_X y desde Valencia (España): Judas Price

Y como no podía ser de otro modo, el entrevistado, la verdadera victima de este “embrollo”, el gran: Marc R. Soto

Hace tiempo ya que Marc se presento en el forokd, y lejos de únicamente promocionar sus obras (que también lo hace, y muy bien) es un miembro bastante activo, dejando en muchas ocasiones opiniones sobre temas candentes o pequeños comentarios y recomendaciones de libros.

Se presento dejándonos leer el relato breve “Consuelo en la luna”, y nos reto a descubrir las tres únicas palabras que hacían cambiar totalmente el significado del relato. Al primero que las adivinara le regalaría otro de sus libros, y en esa ocasión se me adelanto SilviaG.

El relato realmente me gusto, y me propuse que tenia que leer algo de este autor, al poco tiempo Arma_X hizo una gran reseña de otro de sus libros, y fue lo que me decidió a comprar uno de sus libros, hasta al final terminar haciéndome con todos.

Teniendo incluso mis pequeñas joyas, que son un par de libros dedicados, y que conservare muchos años, hasta cuando Marc sea mundialmente famoso y pueda venderlos por varios millones de euros en ebay. ;)

Realmente, ya dije en el foro en su momento que Marc para mi es lo más parecido a un Stephen King español. Una de sus virtudes es que para el lo más importante es la historia, y si esta historia “pide” que un protagonista muera, aunque sea un lindo gatito morira…..

No me enrollo más y dejo paso a Arma para que haga su introduccion y ya pasamos a lo realmente importante, que es la entrevista.

Yo por mi parte  puedo contar que leí por primera vez algo de Marc casi por casualidad, ya que llegué a él por un blog en el que publicitaba su libro “El hombre divergente” y como la sinopsis del mismo me llamó mucho la atención, fue el segundo libro que compré para mi kindle.

Al mismo tiempo compre “Un buen tipo” y como había leído que Marc te enviaba una copia autografiada si lo contactabas por mail decidí hacer la prueba.

Para mi sorpresa no solo recibí un mail con las copias autografiadas, sino que también encontré una gran persona, un nuevo amigo con quien hablar sobre libros y cosas de la vida.

Luego Marc se apunto al foro y como suelen decir: “el resto es historia”.

Para quien todavía no conozca a Marc aquí les dejamos una breve biografía:

 

Marc R. Soto (Santander, 17 de febrero de 1976) es un escritor español. Sus relatos han sido publicados en revistas españolas y estadounidenses, fanzines y e-zines, así como antologías colectivas de relatos de terror.

Bibliografía

2012 - Todo muere: De la cuna a la tumba, Saco de Huesos Ediciones
2011 - Largas noches de lluvia, Ediciones Viaje a Bizancio
2008 - El hombre divergente, Grupo Editorial AJEC
2004 - Los muertos no caminan, Colección Palabra e Imagen, Universidad de Almería

 

Premios

2012 – Finalista de los Premios Hache 2011 en la categoría de Mejor Libro de Relatos por Largas noches de lluvia
2009 – Ganador del IV Premio Xatafi-Cyberdark de la Crítica de Literatura Fantástica al mejor relato publicado en 2008 por Mosquitos
2009 – Finalista del IV Premio Xatafi-Cyberdark de la Crítica de Literatura Fantástica al mejor libro publicado en 2008 por El hombre divergente
2009 – Finalista del Premio Ignotus a la mejor antología por El hombre divergente
2009 – Finalista del Premio Ignotus a la mejor novela breve por Mosquitos
2009 – Finalista del Premio Ignotus al mejor relato por El hombre divergente
2007 – Finalista del Premio “Cosecha Eñe” por Todo Muere
2005 – Ganador del III Premio Jóvenes Talentos Booket por Regreso al bosque.
2004 – Finalista del Premio Max Aub por Sueño de nieve y barro.
2004 – Ganador del Premio Lituma de Cuento por Consuelo en la luna.
2002 – Ganador del Certamen de Narración Breve “Agustín Gómez-Arcos” por Los muertos no caminan.
2002 – Ganador del XXI Certamen Literario “José Hierro” por La foto que faltaba.

 

Y ahora pasemos a la entrevista propiamente dicha:

-¿De dónde te viene la afición por la escritura?, ¿Cuales son los autores que más te gustan y más te han influido?

La literatura es una de las herramientas más potentes que existen para conocer la realidad y conocernos a nosotros mismos. A lo largo de los siglos, los escritores han buceado en sus almas buscando dar con la respuesta a las grandes respuestas de la humanidad y ponerla por escrito: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? Cada autor utiliza la literatura para indagar en todo aquello que le fascina o le intriga. En mi caso fue el sexo.

Bueno, es normal, digo yo. Tenía trece años, así que era lo que tocaba. Y en mi descargo tengo que decir que no fue culpa mía, fue culpa de un amigo: era él el que estaba escribiendo una novela, era él el que se había quedado atascado en una escena en la que la pareja protagonista se liaba en los urinarios de un cine de mala muerte (días después, ella se convertiría en una especie de zombi, por cierto…), y fue él el que me pidió ayuda para escribirla.

Bueno, accedí a escribir esa parte. No tenía ni puñetera de idea de lo que hablaba mientras escribía (a esa edad yo no había visto otras mujeres desnudas que las que aparecían en los desplegables de las revistas que circulaban por debajo de los pupitres en el colegio, entre mates y religión), pero me lo pasé pipa. Me enganché. Y oye, hasta hoy.

Así que empecé a escribir por culpa de mi amigo. También comencé a leer a Stephen King por su culpa, y King es precisamente el autor contemporáneo que más me gusta desde entonces. No me malinterpretes, tengo claro que hay muchísimos autores muchísimo mejores que King, pero aun así, aunque disfrute con ellos, siempre acabo volviendo al maestro. Por lo que a mí respecta, sigue siendo el rey.

-¿Cuál es el mejor libro que has leído en tu vida?

 La verdad es que me resulta imposible responder esa pregunta de una forma objetiva. Tengo 36 años y a lo largo de mi vida he tenido cientos de libros favoritos. A los 14 puede que fuera El Señor de los Anillos; a los 16 seguramente me habría decantado por Edad Prohibida, de Torcuato Luca de Tena; a los 24, Final del Juego, de Julio Cortázar. Y en los últimos años, Las vírgenes suicidas, El Adversario, Sukkwan Island, 22/11/63, La carretera…

Y eso sin contar a los clásicos…

-¿Lees obras de autores noveles? De ser así ¿Cuál es el que más te sorprendió y por qué?

Por desgracia no, y es una pena. No soy el tipo de lector que se acerca a una librería (física o digital) y pasa el tiempo picoteando en los estantes. Sí, una portada puede llamarme la atención en un momento dado y conseguir que lea la contraportada, pero esto rara vez desemboca en una compra. Por muchas frases publicitarias que incluya el libro en sus solapas, al final me fío más de las recomendaciones de gente o webs que conozco (y aun así, con muchísimas reservas). No se trata tanto de lo que cuestan libros, de la inversión monetaria que requieren sino, sobre todo, de la inversión de tiempo.

Sin embargo, sí que he leído algunas obras de autores poco conocidos últimamente, y entre ellas la que más me sorprendió fue Jente Aki (Antonio Municio), una novela muy fresca y divertida, una especie de sit-com con un transfondo zombi-apocalíptico con la que me lo pasé francamente bien.

-Has recibido varios premios, ¿Cual tiene un valor especial para ti? 

Todos los premios que he recibido me han alegrado el día, desde los más pequeños como el de Molins de Rei en el que recibí como recompensa un cuchillo ensangrentado en una corona funeraria, hasta los más grandes que me permitieron pagar las facturas durante una temporada.

Pero de todos ellos sin duda me quedo con el Booket. Sería mi favorito aunque no hubiera tenido dotación económica, ya que el premio que me llevé fue infinitamente mejor, y eso que ni siquiera figuraba en las bases: fue en el que conocí a mi pareja, que resultó ser la ganadora de la edición anterior del mismo certamen.

-Marc, tanto la critica literaria como muchos lectores califican el relato como un género menor, sobre todo si se trata de relatos de terror. ¿Que opinión tienes al respecto? 

El cuento es un género menor solo en extensión. En un cuento todo tiene que estar mucho más condensado, mucho más pulido que en una novela, porque si una sola cosa no funciona toda la obra se viene abajo.

De todas formas, grandísimos autores se han convertido en clásicos gracias al cuento (Cortázar, Borges, Carver, Poe…) de modo que me cuesta creer que la crítica literaria lo trate como un género menor.

Ahora bien, si hablamos de los lectores la cosa cambia, porque sí es cierto que el cuento en general vende muchísimo menos que la novela. En mi opinión esto se debe principalmente a dos factores.

El primero tiene que ver con la suspensión de la incredulidad, que siempre requiere un esfuerzo. El lector tiene que dar un salto de fe cuando lee un libro (o ve una película), tiene que conseguir “creerse” lo que está leyendo. Esto requiere un esfuerzo inicial tanto mayor cuanto más estrambótica sea la premisa del libro (creer que una casa tiene fantasmas es mucho más difícil que creer que un político es corrupto: en el primer caso el autor tiene que ir paso a paso construyendo el ambiente, los personajes, una sensación de “verosimilitud” para que el lector “entre” en la narración antes de pasar a los fantasmas… mientras que en el segundo esa necesidad no existe, ya que la corruptibilidad de los políticos es algo que tenemos todos más que asumido). Lo bueno es que esa resistencia inicial sólo se produce al comienzo de la historia. Una vez superada ya no hay problema. Pero existe y siempre requiere un pequeño esfuerzo. En un libro de relatos, el lector tiene que suspender la incredulidad una y otra vez al comienzo de cada cuento, y no con la promesa de que le aguardan cientos de páginas de recompensa, sino con la seguridad de que solo durará unas pocas páginas y luego tendrá que volver a empezar. ¿A que planteado así da pereza?

El segundo factor tiene que ver con la calidad literaria. Los cuentos a menudo son muy “literarios”. Debido a su corta extensión, se prestan mucho a la experimentación formal, a los juegos, a las metáforas… Pero la inmensa mayoría de los lectores quieren/queremos historias, no “literatura” (duro, pero cierto). Eso no les/nos hace mejores ni peores, creo yo. No todo aquel que disfruta de una historia escrita tiene por qué estar interesado en la literatura (o al menos no siempre), ni todo aquel al que le apasiona la literatura tiene por qué odiar de forma automática las novelas que no aspiran a ser otra cosa que historias narradas. Cuanto antes entendamos esto, antes podremos dejar de tirarnos los pelos cada pocos años por el éxito de novelas como Crepúsculo o Cincuenta sombras de Grey. Sencillamente, no se pueden comparar con otro tipo de novelas más “literarias”. No es que estén en otra liga, es que probablemente no sean ni el mismo deporte.

-Has editado tanto en papel como en digital, ¿Que ventajas e inconvenientes tiene un formato sobre otro? 

Las ventajas de publicar en papel tienen mucho que ver con la vanidad y la reputación del autor, salvo que sea con una editorial grande. A día de hoy, publicar en digital te permite llegar a un número muchísimo mayor de lectores que hacerlo en papel con un sello pequeño. Lo sé por experiencia.

En el caso de una editorial grande, todo cambia. Si la editorial apuesta por el libro y tiene éxito, este éxito será mucho mayor y tendrá más relevancia de la que tendría con un libro digital. Con el tiempo quizá esto cambie (seguro que sí), pero de momento es lo que hay.

Para el autor, por supuesto, la autoedición digital tiene muchísimas ventajas: conoce exactamente y en tiempo real cuántos ejemplares se han vendido de su libro y, sobre todo, es dueño absoluto  de la obra. Y responsable absoluto, ojo. Ya sabéis lo que dijo el tío Ben sobre el poder y la responsabilidad.

En el lado de las desventajas está todo ese trabajo extra: maquetación, promoción…

Sin embargo, las formas tradicionales de edición no eximen al autor de gran parte de ese trabajo: presentaciones de libros, giras, entrevistas, lecturas, charlas… Todo eso se da tanto en la edición electrónica como en la edición en papel. La diferencia con la autoedición es que el autor puede marcar los plazos, las formas o incluso si quiere hacerlo o no.

Por otra parte, mucha gente cree que al publicar en una editorial, ellos se encargan de “mover el libro”, de organizar las citas, las presentaciones, los eventos… y sin duda eso es cierto en las editoriales “buenas”. Por desgracia, hay también muchas editoriales pequeñas en las que todo el peso de la promoción recae exclusivamente en el autor, que se encuentra trabajando tanto como lo haría con la autoedición pero con la desagradable sensación de que no trabaja para sí mismo, sino para su editorial.

-Auto-publicación en Amazon, ¿Crees que es el futuro inmediato para los autores noveles? ¿Que ventajas e inconvenientes tiene Amazon sobre otras plataformas? 

Sí, sin duda es una alternativa, pero debe usarse con cuidado y sin caer en la autocomplacencia.

Cuando un escritor, por famoso que sea, le manda a un editor una novela tan mala que no puede ser publicada, eso queda entre él y el editor. Nadie más tiene por qué enterarse. El escritor es libre entonces de escribir una novela mejor (o corregir los problemas de la que envió hasta que sea decente) y si lo consigue todo el mundo dirá que “Fulanito de Tal vuelve a dar en el clavo”.

Sin embargo, si es habitual de una plataforma como Amazon y no tiene a nadie que le advierta de que lo que ha escrito es… digamos… regular tirando a malo… si decide publicarlo, la cagada será pública. Si el libro es malo, perjudicará las ventas de otros libros suyos que quizá no lo sean y, a la larga, su carrera podría verse dañada de forma irreversible.

En cuanto a las plataformas de autoedición, Amazon es sin duda la mejor en España hoy en día: cuenta con el lector de libros electrónicos más barato en el mercado y sobre todo con una tienda online en la que el proceso de compra es sencillo y transparente. Por si esto fuera poco, es la única librería online con lector asociado que permite a los autores independientes o poco conocidos publicar sus obras en igualdad de condiciones con autores consagrados

Sin embargo, todo esto podría cambiar mañana, por lo que no conviene cerrarse por completo a otras plataformas como Smashwords, que también está abierta a autores independientes y que distribuye los ebooks entre un sinnúmero de tiendas de libros electrónicos, como Apple o Barnes&Noble. Estas tiendas no tienen mucho tirón en España ahora mismo, pero podrían repuntar en cualquier momento, así que conviene estar alerta.

-¿Piensas que el papel y el e-book son complementarios? ¿Crees que el e-book es un forma o medio de llegar a la edición en papel o un formato de edición valido por si mismo? 

Es un formato de edición válido por sí mismo, desde luego, y con el paso del tiempo su importancia no hará sino crecer. Cuando miro a mi alrededor, a mis amigos y familia, no veo más que gente que se está pasando al libro electrónico, y los motivos por los que lo hacen no tienen que ver tan solo con el precio de los ebooks, sino sobre todo con la comodidad.

Mi madre, por ejemplo, ha vuelto a leer gracias a ellos. Tiene problemas de vista cansada, por lo que hacía años que no la veía con un libro en las manos (una imagen que veía constantemente en mi infancia). Sin embargo ahora lleva el lector consigo a todas partes. Lo tiene configurado con un tipo de letra enorme, gigantesco, pero dice que no le importa pasar de página cada pocas líneas y ha vuelto a devorar libros larguísimos. ¿Cómo va el libro en papel a competir contra eso?

Pero no creo que esto signifique el fin de los libros impresos, sino que más bien su ámbito se reducirá. Los libros impresos son objetos increíbles: sus dimensiones, sus tapas… Todo en ellos conjura la imagen de una caja (un cofre si quieres) con un tesoro en su interior. Tenerlos en la mano y disfrutar de su tacto, su peso, es como si en cierto modo pudieras realmente apresar la historia que contienen, hacerla tuya. Y ese valor añadido no ha desaparecido, ni mucho menos.  Sigue estando ahí, quizá hoy en día con más valor que nunca.

En mi opinión, los que sí sufrirán (de hecho ya está ocurriendo) son los libros de bolsillo, cuya razón de ser ha desaparecido casi por completo con la llegada del libro electrónico.

En cuanto a si es una forma de llegar al libro en papel, sí, sin duda. Tanto desde el punto de vista del lector como del autor. Si un lector disfruta de la lectura de un libro electrónico, es decir, si disfruta de verdad, si el libro consigue cambiarle como sólo lo consiguen los buenos libros, si le hace reír, llorar, emocionarse… veo lo más normal del mundo que desee comprar ese mismo libro en papel, en una edición de lujo, con ilustraciones y hasta el puñetero CD con la banda sonora, si lo tiene.

Y desde el punto de vista del autor, también. Las editoriales están al acecho, como lo han estado siempre, en busca de autores que puedan vender miles de ejemplares de sus obras. Hasta la fecha, las herramientas que han utilizado son los informes de lectura de un grupo seleccionado de colaboradores encargados de leer los manuscritos que les iban llegando. A dichos informes se suma ahora el éxito contrastado que pueda tener un libro electrónico en una tienda digital.

-¿Que opinas como están afrontando las editoriales clásicas la irrupción de los e-readers y de las plataformas de auto-edición y venta de libros tipo Amazon, Lulu etc…? 

Hasta la fecha se han movido despacio, pero esto es algo razonable en una industria tan gigantesca y con tantos años de tradición a sus espaldas. Hay quien los ha tildado de dinosaurios, y la descripción no es demasiado descabellada. Pero no todos los dinosaurios sucumbieron a la llegada del meteorito hace 65 millones de años, y tampoco sucumbirán todas las editoriales. Poco a poco, van moviendo ficha: captando en sus filas a autores de renombre dentro del ámbito digital, pasando su catálogo a ese mismo formato y ajustando los precios.

Los movimientos son lentos, pero es que el sistema es lento. Un autor independiente puede sacar un libro del cajón, maquetarlo y en dos días ponerlo a la venta en una tienda de libros electrónicos como Amazon, porque un autor independiente es la editorial más pequeña que existe. Cuanto mayor es la editorial, mayores son los plazos: hay que cerrar contratos, hacer presupuestos, conseguir derechos de edición, negociar… Y luego está el miedo a que las ventas digitales canibalicen las de papel, algo que en el libro de bolsillo sin duda ya está ocurriendo. Todo eso limita su margen de movimientos, así que es lógico que vayan con pies de plomo.

-Y ya que hablamos de editoriales ¿Qué opinas del precio de un libro en tapa dura a €20 y su edicion en formato e-book a €10? ¿Debería haber un precio tope para las publicaciones   electrónicas o el contenido puede llegar a habilitar precios desorbitados?

Pues me parece que están en su derecho de poner el precio que les apetezca, así como los lectores estamos en nuestro derecho de comprarlos o no al precio que ellos marquen. ¿Vender un libro electrónico a 10 euros me parece desorbitado? Pues a priori sí, es decir, como comprador.

Pero si te pones a pensar en toda la gente que interviene en la creación del libro (que interviene de verdad, no que esté ahí para “chupar del bote”), la cosa cambia.

Cuando el único implicado es el autor, claro, el precio tiene que ser mucho menor. Un autor gana entre uno y dos euros por libro vendido en papel. Para que no pierda dinero al publicar en electrónico, el precio final de un libro publicado por un autor independiente no debería sobrepasar la frontera de los 2,99 euros.

Pero ahora imaginemos que se trata de una traducción. El traductor también tiene derecho a ganar el mismo dinero que ganaba con una traducción para edición impresa. A fin de cuentas, su trabajo sigue siendo el mismo. Así que eso tiene que repercutir en el precio del libro. Si haces una campaña publicitaria pasa exactamente igual: o la haces tú o pagas a un profesional lo mismo que le pagarías por una campaña de promoción para un libro físico. Lo mismo cuenta para la portada, la corrección de estilo… Todo eso son horas de trabajo que se han de facturar.

En fin, soy partidario de que cada uno ponga los precios que crea más adecuados y dejar que, en un mercado sano, esos precios se vayan ajustando de forma natural.

-¿Consideras que un escritor con cierto éxito puede vivir del formato electrónico? 

Es cuestión de hacer números. El salario mínimo en España ronda los 750 euros al mes. Para ganar ese dinero con las ventas de libros electrónicos (según los baremos de Amazon), se necesitarían vender unos 400 ejemplares al mes al precio de 2,99 euros. Teniendo en cuenta que los libros no desaparecen de las estanterías como ocurre con las librerías físicas y que, por lo tanto, si a un lector realmente le gusta el libro que acaba de leer puede comprar al instante otro título del mismo autor, sí, creo que es posible.

Otra cosa es que sea fácil, claro, pero, ¿cuándo lo ha sido?

Has destacado siempre como defensor del e-book a un precio bajo y asequible. ¿Aceptarías vender todos tus derechos sobre alguna de tus obras a una gran editorial, pudiendo esta imponer el precio y formato de tu obra? 

Es una pregunta que me hago a menudo. Ya sabes, todos fantaseamos de cuando en cuando. La respuesta hasta hace muy poco era que sí, claro, sin duda, ¿dónde hay que firmar? ¿El alma se la envío por correo certificado o vienen a recogerla?

Sin embargo, las cosas han cambiado y no creo que ningún autor independiente surgido de la nada vaya a responder de una forma tajante ahora a esa misma pregunta. Ante una oferta de una editorial, somos muchos los que nos lo pensaríamos, indagaríamos, investigaríamos y haríamos cuentas del mismo modo que las haríamos si el documento a firmar fuera una hipoteca.

Esto puede parecer una chorrada, pero es un cambio de paradigma brutal. Hasta hace unos años, las editoriales eran lo único que había. Eso dejaba a los autores (y a los lectores, por cierto) completamente a su merced, sin márgenes de negociación de ningún tipo a no ser que fueras, yo qué sé, Arturo Pérez-Reverte. Sin embargo ya no.

En el caso concreto que me planteas ocurriría igual. Tendría que sopesar todos los pros y los contras y, desde luego, habría una negociación.

Cuando alguien compra un e-book tuyo, tiene la posibilidad de recibir el mismo ejemplar dedicado por ti.  Todo un detalle y del que creo que has sido pionero. ¿Piensas que hay que mimar al lector?, ¿Es bueno interactuar con el? 

La regla de oro que intento seguir siempre es hacer con los demás lo que me gustaría que hicieran conmigo. A mí me encantaría tener la posibilidad de ponerme en contacto con un autor cuya obra me hubiera gustado (y alguna vez lo he intentado, aunque no siempre con éxito -mi fracaso más sonado fue la carta que Janet Hutchings, la editora de la Ellery Queen’s Mystery Magazine envió en mi nombre a Stephen King… ¿o tal vez no fue un fracaso?), de modo que, ¿por qué no abrir esa vía de comunicación que tantas veces yo mismo he echado de menos?

Ésa es la principal razón por la que puse en marcha la iniciativa de firma de libros electrónicos. Desde el principio tuve claro que lo importante no era el libro en PDF con la dedicatoria manuscrita, sino esa vía de comunicación que dejaba abierta para todo aquel que quisiera contarme algo sobre el libro, charlar un rato o preguntarme cualquier cosa.

Y la verdad es que hasta la fecha ha funcionado de maravilla y me ha permitido conocer un poco mejor a mis lectores, intercambiar impresiones con ellos. Con algunos incluso mantengo una correspondencia bastante fluida que ha ido más allá del “aquí tienes tu libro firmado, espero que te guste” y tiempo después seguimos intercambiando correos electrónicos.

-Sin tomar como indicativo las ventas ¿Cuál piensas que es el mejor libro o relato que has publicado?

Creo que lo mejor que he publicado es Largas noches de lluvia, sin lugar a dudas. No solo por la novela breve en sí misma, sino por todo lo que tiene detrás y que confío contar algún día. 

-¿Tienes pensado publicar otro género que no sea misterio o terror?

Ah, los géneros… No es algo en lo que piense demasiado, la verdad. Ocurre que casi todo lo que escribo es automáticamente calificado como terror y os juro que no tengo la menor idea de por qué es así. Mirad Largas noches de lluvia, por ejemplo. Si hay que englobarla en algún género, yo diría que es género negro con toques costumbristas (aunque tampoco encaja demasiado en esa descripción, me parece), sin embargo ha sido nominada para varios premios de literatura de terror.

En fin, tampoco es algo que me preocupe demasiado. Como os decía, no suelo pensar en un género concreto cuando cuento una historia, salvo excepciones como Mosquitos en las que estaba claro desde el principio que lo que quería contar era una historia de terror.

De todas formas, por mucho que diga, si le echo un vistazo a los proyectos que tengo en marcha o las ideas que guardo para más adelante no me queda más remedio que admitir que no veo novela erótica en un futuro próximo, ni comedia, ni ciencia-ficción… Sólo misterio y, sí, terror.

El sorteo que realizaste en forokd con motivo del lanzamiento de tu libro “Largas noches de lluvia” (link) fue toda una novedad para el foro y creo que tuvo bastante éxito. ¿Tienes en mente algún tipo de sorteo similar? 

Tengo muchas ideas en la cabeza. Algunas son sorteos. Otras son… otras cosas. Pero si os las dijera, ¿dónde estaría la sorpresa? ;)

Imagina a un autor novel que no ha publicado nunca y cree que tiene una buena historia. ¿Que le aconsejarías?

Para el autor novel, bueno, para cualquier autor, lo que mejor funciona es la esquizofrenia. Le diría que se volviera completamente esquizofrénico, que desarrollara varias personalidades que se odiaran a muerte entre sí y le diera a cada una a leer el manuscrito.

Por ejemplo, una personalidad muy útil es la de corrector. A todo autor le viene muy bien tener una doble personalidad de corrector. El corrector debe odiar a muerte al autor. ¿Quién se ha creído que es ese plumífero engreído? Debe sentarse frente a una mesa, colocar el manuscrito del “autorcillo” en la mesa  junto a un tarro lleno de bolígrafos rojos y comenzar a leerlo con ánimo homicida. ¿Qué es este adjetivo? Menudo presumido … ¡Que le den! Y a tachar, y a corregir, y a pulir con una sonrisa sádica en la cara.

Cuando el corrector ha terminado su tarea, le toca el turno al editor. El editor odia por igual al corrector y al autor. A sus ojos ambos son hippies trasnochados que se pasan las días y las noches en sus mundos de ensueño sin saber de qué va en realidad el mundo. El editor se enfrenta a la obra y tiene que pensar en cómo y a quién venderle ese tocho, qué portada utilizar, qué plataformas, a qué precio…

Y cuando este termine, le toca al de marketing. El de marketing recibe un libro del editor junto con una serie de indicaciones del público al que va dirigida y tiene que ingeniárselas para que ese público se entere de que la obra existe. A ojos del de marketing, el autor, el corrector y el editor no tienen ni puñetera idea. Como en la vida real, vamos.

Todo esto si el autor novel pretende publicar por sí mismo la obra. Si decide dejarla en manos en un editor “de verdad” (quiero decir de los que no existen sólo dentro de su cabeza), le basta con las personalidades de autor y corrector, a la que habrá de sumar la de “agente literario”.

Como agente literario, tiene que ir a varias librerías de su ciudad con una libreta y una cámara de fotos (la del móvil servirá). Una vez allí, husmear en todas las estanterías y hacer una investigación. ¿Qué editoriales publican autores españoles del género del autor al que representa? ¿Cómo posicionan esas editoriales en la librería? ¿Qué precios tienen sus libros? Y sacar fotos de los libros de dichas editoriales.

Luego, en casa, documentarlo todo muy bien: las fotos, las notas que haya tomado en su libreta, y lo que averigüe investigando en internet. ¿Cuántas reseñas tienen y en qué medios? ¿Aceptan manuscritos? ¿Quiénes dirigen esas editoriales? ¿Conoce a algún autor que haya publicado con alguna de ellas o que conozca a otro autor que sí? ¿Qué opinan esos autores de esas editoriales? ¿Cómo se envía un manuscrito? ¿Qué pasos hay que dar? Todo eso está en la red, al alcance de quien se anime a buscarlo.

Parece un montón de trabajo, ¿verdad? Lo bueno es que todas estas personalidades tienen su puntito, todas son en el fondo la mar de divertidas una vez dejamos al “autor” encerrado en su despacho, donde su vanidad no puede interferir con el trabajo de las otras “personalidades secretas”. A fin de cuentas, ese es justo el lugar en el que debería estar el escritor: en su despacho, escribiendo.

Un tema muy polémico y que está a la orden del día con los eBooks es la piratería ¿Cuál es tu opinión al respecto?

 Me molesta, pero no me preocupa. Desearía que no existiera o que fuera algo legal cuyos beneficios económicos (que los tiene) repercutiera en la gente que de verdad hace el trabajo duro: los escritores, los ilustradores, los editores… en lugar de alguien que se pone a recopilar libros piratas y se limita a colgarlos en una web llena de publicidad.

Sin embargo, ningún autor puede hacer nada contra la piratería (de hecho, he descubierto que los piratas incluso se toman la molestia de eliminar la página en la que ofrezco un ejemplar dedicado a quienes compren el libro), así que mi postura es no dedicarle ni un segundo de mi tiempo.

Prefiero dedicar ese tiempo a la gente que sí compra los libros, sinceramente.

Tu pareja es también escritora al igual que tú ¿Crees que algún día podrían escribir algo juntos?

Mi pareja es mi primera lectora y yo soy su primer lector. Y ambos somos primeros lectores muy críticos y muy duros. Si escribiéramos algo juntos… buf, la presión sería insoportable.

Por otra parte, nuestros estilos son completamente diferentes. No, no creo que acabemos escribiendo un libro a cuatro manos en un futuro. Lo cual sin duda es lo mejor para nuestra relación :)

Nosotros pensabamos en algo biografico, una novela del estilo “Cincuenta sombras de Grey”, ¿Escribirías algo de ese genero con tu pareja?

Jajaja, si fuera una novela biográfica el argumento giraría en torno en una pareja que se pasa el día trabajando delante de un ordenador fuera de casa y que al regresar a su hogar se encierran en el mismo despacho cada uno frente a un ordenador hasta que llega la hora de la cena, momento en el que sobreviene la crisis: ¿le toca cocina a él, o es el turno de ella? ¿O mejor encargan una pizza?

Y la tensa negociación: “yo fui a la compra ayer así que a ti te toca la plancha hoy”. “Ya, pero yo hice la cena el sábado y la comida para toda la semana, así que…”

¡Menudo thriller, señores!

Seguimos con tu pareja, si realmente ella triunfara  como autora, ¿Como lo llevarías? ¿Te importaría quedarte de amo de casa o ser su secretario?

¡Me encantaría! Y no es coña, ¿eh? La mejor etapa de mi vida (qué triste suena esto) fue cuando estuve tres semanas de baja después de una pequeña operación. Me levantaba temprano, hacía las cosas de la casa, escribía, bajaba a la compra, seguía escribiendo, hacía la comida, comía, escribía un rato más, fregaba, volvía mi pareja del trabajo, charlábamos, por la noche leía…

Durante aquellas tres semanas fui un amo de casa capaz, diligente y repleto de energía. Ni siquiera tener que ir al centro de salud dos veces al día para que me hicieran las curas (que, aunque inocuas, eran bastante molestas) me quitaba el buen humor.

Una última pregunta, ¿Tienes algún libro en tu estantería que escondes cuando vienen las visitas? ¿Del que sientes vergüenza que alguien lo vea?

No, ninguno. Me parece tan ridícula la gente que coloca en un atril el Ulises de Joyce para que los demás vean lo cultos que son como los que esconden Cincuenta sombras de Grey por la misma razón.

En ese sentido, podéis pasar y examinar mis estanterías cuanto queráis. Lo que veis es lo que hay: mucho Stephen King, bastante Shakespeare, cosas sueltas del Siglo de Oro, bastante Asimov (y lo que quedó en casa de mis padres), Patricia Highsmith, Raymond Chandler, Michael Ende, Patrick Ruthfuss y cosas sueltas de mil y un autores, casi todos extranjeros. Por cierto, comparten estantería con Heavy Rain, Uncharted, Halo, Red Dead Redemption y varios juegos más de consola sin que hasta el momento se hayan producido altercados de importancia. También están todos los relatos y libros que he publicado en papel Y los que no también, encuadernados a mano. Podríais pensar que es cuestión de vanidad, y qué demonios, estaríais en lo cierto. En un acceso de cinismo podríais pensar también que están colocados al lado de los de Stephen King para ver si así se me pega algo… y también estaríais en lo cierto.

Lo que no vais a ver, os lo digo ya, es Cincuenta sombras de Grey.

Qué le vamos a hacer, lo compré en su edición electrónica.

 

Realmente ha sido un gusto para nosotros haber podido realizar esta entrevista, sobre todo porque realmente nos gusta la obra de Marc. Para que puedan mantenerse al tanto de sus novedades y futuras publicaciones les dejamos los siguientes enlaces:

Web del autor: Aquí

Página de FB: Aquí

 Y aquí pueden comprar los ebook para sus kindles:

 

Escrito por arma_x

Comments

comments

4 Comentarios
  1. Dyordedgar 21 noviembre, 2012 / Responder
  2. swappen 22 noviembre, 2012 / Responder
  3. Iván Hernández 23 noviembre, 2012 / Responder
  4. Solomanolo 11 diciembre, 2012 / Responder

Qué opinas tu?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

69 − 62 =